Comenzamos con un todo terreno: El Descanso en Lastres, uno de nuestros favoritos, de toda la vida. Se trata de un restaurante familiar que ha perdurado a lo largo de los años. Uno de los mejores en relación calidad-precio. Cocina casera inmejorable.
Todos sus platos están buenísimos pero mis preferidos son las patatas rellenas, los calamares en su tinta y los fritos de pixìn.
Es ideal para ir con niños.